Si hay algo bueno en mi trabajo es q puedo chatear con mis amigos durante jornadas interminables, navegar por internet (aunq muchas veces me aburre), charlar con mi amiga jose, tomar miles de cafes, robarle las galletitas a los descuidados q las dejan en el office y cobrar el sueldo a fin de mes. Me olvida, ver las caras de walter ante mis respuestas monosilabas y mis miradas indiferentes.
Pero si lo bueno dura poca esto tendria q haber terminado hace rato y sin embargo despues de miles de intentos frustrados sigo aca!
Aunq si pienso en mi vida sin walter, q es algo q deseo desde hace rato, siento como una especie de vacio. Mis temas de conversacion, por ejemplo,se acotarian, tendria qinventar otros walter y eso seria un trabajo y si hay algo q no qiero es trabajar.
Asi q a modo de conclusion, en cuanto empiece a disfrutar loq hasta antes de este analisis creia como mi triste vida laboral lo mas probable es q se termine y me encuentre pronto tratando de volver a esta situacion.
Ayer fue un dia particularmente singular. En un ataqe de ira walter me increpo delante de toda la oficina, exigiendome q corte el telefono porque el consideraba q hacia 20 minutos que estaba hablando temas personales y eso era un abuso (otra de sus palabras favoritas). La cuestion es que en realidad, en este caso particular, solo hacia unos 5 minutos que mi hermana me habia llamado por un problema de salud, cuestion q utilice para hacerlo sentir culpable hasta tal punto q tuviera q pedirme disculpas por el exabrupto y llamar a mi hermana para pedirselas a ella tambien.
Despues de casi una hora de charla, decidi que irme de aca y terminar con esta tortuosa relacion estaba en el top de mi lista de prioridades.
Walter es mi jefe. En realidad su nombre es otro, pero prefiero mantenerlo en el anonimato. Su apodo surgio gracias a la inventiva de un ex compañero (injustamente despedido) en honor al personaje de una publicidad, qien luego de haber estado congelado por 20 años, vuelve a la vida y se encuentra inmerso en una realidad q le resulta completamente desconocida.
Pero mi walter no tiene buena adaptacion a los cambios y él sigue suspendido en un vacio de ineptitud escalofriante. Su frase de cabecera es "no se, que se yo" y la repite aproximadamente unas 120 veces al dia. Sus dichos desconcertantes son del tipo: "Garcia Lorca era Argentino?", "los senadores estan en el congreso?", "quien implemento eso?" (respuesta: él obviamente), "no hay qe ser sino parecer" . Esto sumado a su misoginia aguda y a su falta innata de liderazgo y carisma lo convierte en un completo imbecil. Imbecil al q tengo q soportar y ante el q tengo q reprimir mi instinto de liberacion.
En mi pseudo segundo hogar hay distintos personajes tipicos de oficina:
La buchona: muy triste, todavia no cumplio 30, tiene 20 kilos de sobrepeso, sin novio, vive con los padres y la cara con prominente acne post juvenil. Vino desde la casa central pensando q se convertiria en la nueva jefa y solo consiguio un par de pateticos lame culos, una unica empleada q gana mas q ella y un escritorio junto al resto de la plebe (que cabe mencionar, antes me pertenecia)
La loca: mujer entrada en años, soltera, devastada por la falta de sexo y por un presente mas q desolador.Es la mas antigua de la empresa, hace mas de 10 años q trabaja aca. Gracias a ajustes de sueldo incomprensibles, tiene el trabajo menos calificado y el segundo sueldo mas alto de la oficina (incluso mas q su jefa la gorda). Su tarea consiste en observar, con un detalle casi enfermizo, mi monitor desde su pequeña oficina y comentar al resto todas mis actividades extra laborales.
Podria empezar citando a Simone Weil, y decir q "el trabajo asalariado es una forma de opresión, que los trabajadores están evidentemente avasallados en un sistema de producción en el que, despojados de saber y habilidad, se ven reducidos casi a la nada". Pero no es mi intencion crear un foro sociopolitico sobre las condiciones de explotacion del trabajo.
Esto es mas bien un relato sobre escenas de la vida laboral de un empleada imperfecta, brillante y triste a ratos.
Vivo gran parte de mi dia en una oficina, en Buenos Aires. Llego casi siempre despues del horario de entrada (no mas de 15 minutos promedio).
Lo primero q hago es encender mi pc, chequear mis mails, abrir el msn y despues ir a tomar un te en el office, con la unica persona de la oficina con la q tengo afinidad.
En total somos 10 creo. Cada vez qedan menos. Siempre ansio ser la proxima, pero el momento nunca llega.